Ínfimo
Ahora el remordimiento es uno más en nuestra mesa, ya se sabe que donde caben dos... no, no caben siempre tres, así que si no le das tú la patada, se la daré yo, así, sin pensarlo dos veces, como esa sonrisa que traiciona al mentiroso mejor venido. Que si te da pena perderlo de vista ya encontraremos a alguien mejor, alguien con color verano y menos dolor de cabeza. Alguien que levante pasiones pero no las destroce, tú me entiendes.
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