En su justa medida
...que las palabras se ahogaban en el carmín de sus labios, perdía el equilibrio y se precipitaba a un abismo de besos inconclusos, besos que no debían llevar su nombre, que le pertenecían por derecho, pero iban en contra de la legalidad. Porque los juicios son tardíos y el nuestro aún está por resolverse, ¿inocente o culpable?, digamos que hay respuestas que es mejor no encontrar, o no buscar.
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